Por César Castets
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Los seres humanos, cuando las cosas no nos salen como esperamos, tendemos a buscar responsables de nuestros fracasos. Es en este punto que empezamos a mirar a muestro alrededor observando a quien o que circunstancia externa podemos echarle la culpa de lo que nos sucede.
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Este es uno de los grandes problemas que tenemos a la hora de buscar la prosperidad de Dios para nuestras vidas.
El apóstol Pablo decía en Romanos 7:15 “No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco
La conclusión a la que llegamos es que la responsabilidad de los logros que no alcanzamos y la prosperidad que se nos escapa, no la tienen otros, sino nosotros mismos, nuestra alma se puede transformar en nuestro peor enemigo, y como ésta nos acompaña en todo momento, aun cuando descansamos, es que este capítulo lleva el nombre Durmiendo con el enemigo.
Veamos pues como vencer este duro pero no invencible enemigo oculto y asi alcanzar una vida prospera y feliz.
3 Juan v. 2
“Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”
El deseo de Dios es que seas prosperado en todas las cosas
Siempre te hemos enseñado que todo es todo. Dios quiere que seas prosperado en todo. Dios quiere que seas prosperado en tu economía, Dios quiere que seas prosperado en tu familia, que seas prosperado en tu trabajo, que seas prosperado en tus relaciones personales. El deseo de Dios es que seas prosperado en todo.
Mas adelante el apóstol Juan sigue hablando en la carta, y dice “quiero que tengas buena salud”. Dios ha determinado que como hijos de un padre bueno, como hijos del Altísimo tengamos buena salud. Dios quiere que tengas buena salud.
Un informe de una Universidad de Inglaterra dice que hay que hacer cuatro cosas si queremos vivir muchos años:
No fumar.
No tomar alcohol en exceso.
Comer mucha fruta y verdura.
Hacer ejercicio.
El deseo de Dios es que vivas mucho tiempo. Pero hay cosas que debemos hacer nosotros para conservar una buena salud. El deseo de Dios es que estés saludable.
Lo tercero que le dice Juan es “quiero que seas prosperado, que tengas buena salud... así como prospera tu alma”.
Es decir que el alma puede prosperar o puede mantenerse como siempre. Hay posibilidades de que el alma, que es el asiento de nuestras emociones, pensamientos, sentimientos y voluntad, es donde están las decisiones. Si la palabra de Dios dice que el alma puede prosperar, que puede crecer, significa también que puede retroceder y causarte muchos problemas. Tu alma puede ser próspera, o puede ser un problema. Entonces Juan le dá un consejo a su amigo, le dice estoy orando por vos para que de la misma manera que prospera tu alma, de la misma manera que tus sentimientos, tus pensamientos van mejorando cada día, que tu salud y toda las cosas que emprendas sean prosperadas.
Este es el deseo de Dios para tu vida. Esto es para todos. Tanto para los jóvenes como para los de la tercera edad. Si pensas que sos viejo, y Dios no puede prosperar tu alma, estas muy equivocado. Si vos crees que sos muy joven, y crees que tenes mucho tiempo, estas equivocado. Hoy es el momento, hoy es el día en que Dios quiere verte prosperado. No importa la edad que tengas. El apóstol Juan está escribiendo casi en el final de sus días, antes de escribir el Apocalipsis, antes de partir de esta tierra, él vivió mas de 100 años, tuvo mucho tiempo para escribir y reflexionar acerca de los principios de Dios, y hoy esa revelación llega a tu vida, Dios quiere lo mejor para vos. Dios quiere que seas prospero en todas las áreas de tu vida. Salud y prosperidad en tu alma también.
Algunos se preguntan que relación hay entre el alma (emociones, voluntad y pensamientos) y la salud y prosperidad. La gente que ha sido prosperada en su alma, tienen mejor salud y son mas prósperos que los que tienen un alma enferma.
Vos sos el peor enemigo de tu prosperidad
Muchas veces hacemos responsable a Dios o le cuestionamos porque otros son prosperados y yo no. Y la respuesta es que vos sos el peor enemigo de tu prosperidad. Como humanos que somos solemos echarle la culpa a otro, buscamos agentes externos. Y no nos hacemos responsables de las cosas negativas que nos suceden. Por eso el título Durmiendo con el enemigo.
Como pasó con Adan y Eva cuando comieron del fruto prohibido. Adán responsabilizó a Eva acerca del error que habían tenido, y Eva le echó la culpa a la serpiente.
El ser humano siempre busca responsables de las cosas negativas que le suceden, de sus problemas y errores a alguien externo a él. Pero los responsables de eso, somos nosotros. Dios nos dá todos los principios y herramientas necesarias para que seamos saludables y prosperados en todas las áreas de nuestra vida.
Ahora, si vos no aplicas estos principios, no culpes a tu líder, a tu pastor, a tus familiares, o cualquier otra persona. Si vos no sos prospero, es responsabilidad tuya, no de otra persona. Vos sos responsable de tu propia vida. Si te va bien, gloria a Dios, Él es el que dá forma a tu éxito. Si te va mal, no responsabilices a otro de tus errores, a tu pastor de área, a tu esposa, a tu socio. Porque el responsable de tu vida sos vos.
Podes ser una bendición para vos mismo, o podes ser una maldición para vos mismo.
Existen tres maneras diferentes de ver la prosperidad:
En Lucas 12.15 dice “También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: Qué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y dirñe a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocijate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, de quien será? Asi es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
Prosperidad en el sistema:
La prosperidad para el sistema en el que vivimos es esto que acabamos de leer. Es la gente haciendo dinero, juntando, juntando, y no importa de que manera, lo importante es tener mas y mas, no importa si tenes que engañar, mentir, robar.
A la gente que está lejos de Dios, no le importa cómo, le importa el dinero. La prosperidad del sistema, la prosperidad del mundo está falta de paz, siginifica tener dinero, pero no tener paz.
Prosperidad en la religión:
Existe una segunda lectura acerca de la prosperidad, la lectura del cristianismo, las personas que hicieron la oración de fe, que van a la iglesia los domingos, la gente que tiene una mentalidad chiquita y mediocre. Estas personas cuando prosperan se les enseña a sentir culpa, piensan que no pueden ser amigos de Dios y del dinero. La religión te enseña que sos culpable de ser prosperado. Te va un poco bien en el trabajo, y te dicen “cuidado, porque la raiz de todos los males es el amor al dinero”. Culpa. Esa es la lectura religiosa. Dice “el dinero no proviene de Dios”
Prosperidad del Reino:
Esta es la lectura correcta. Vos prosperas como dice el apóstol Juan y tenes paz en el corazón, no sentis culpa. Entendí que sin prosperidad de los miembros del reino no hay extensión del reino. Porque cuando Dios prospera a alguien que entiende los principios de Dios, esa persona sabe que esa prosperidad Dios te la da para que te sientas bien, para bendecirte, para que lo disfrutes y no te sientas culpable. En la mentalidad de Reino sabes que una parte de lo que Dios te da es para extender su Reino. ¿Con que crees que compramos la iglesia? Este año vamos a abrir anexos en todas las localidades de Malvinas Argentinas, en Boulogne, en Cruce Cautelar, ya tenemos en Maquinista Savio, y ¿como se hace para mantener un local, una iglesia? Con Dinero, con plata. Este lugar no lo pagamos con oración o con fe, los ladrillos, el techo, el cielo raso, lo pagamos con dinero.
La lectura del reino es totalmente contrapuesta. La parábola que cuenta Jesús era de un hombre necio, estúpido. Porque juntó y juntó.
Nosotros buscamos la prosperidad de Dios sin culpa, sin tristeza, y para extender el reino de Dios. Vas a ser prospero, bendecido, millonario. Dios nos va a dar la capacidad de hacer dinero.
Prosperidad en griego significa buen viaje.
Dios te va a llevar por un viaje de prosperidad. La prosperidad no es espontánea, es un proceso. Es un viaje. Que comienza con una decisión, con la decisión de ser prospero. Porque hay mucha gente que dice “yo estoy bien asi, no necesito mas”. Dios ya determinó para nosotros que seamos prósperos. Pero la decisión es nuestra. La decisión es tuya.
Hay cosas que hacemos que nos separan de la prosperidad que Dios quiere para nuestras vidas:
Algunos piensan que para ser prósperos tienen que parecerse por ejemplo a Román Riquelme y dicen “si yo jugara como Román..”. Las mujeres dicen “si tuviera el cuerpo de Pampita…”
Dios te hizo así. No hace falta que te parezcas a Román, ni a Pampita, ni a nadie. Vos estás capacitado por Dios para ser prosperado. Con tus cosas buenas y tus errores, no tenes que meterte en el molde de nadie. Vos podes prosperar siendo quien sos. Vos tenes todo lo necesario para prosperar en la vida.
Ocúpate de crecer de madurar en el alma y del resto se encarga Dios. A veces lo único que hacemos es llorar, y así Dios no te va a prosperar. La fórmula de Dios es que primero prospere tu alma y después viene la otra prosperidad.
La mejora continua en tu alma.
Mejora continua en tus pensamientos, en tu voluntad. Vas a ir viendo que en la medida que mejores en tus emociones vas a prosperar en tu salud. La mayoría de las enfermedades nacen en tu cabeza, en tus estados de ánimo. Si mejoras en tus condiciones emocionales, si dejas de tener pensamientos negativos, seguro serás prosperado.
Hay gente que llega lastimada, vienen de otras iglesias donde han sido maltratados, vienen con las emociones lastimadas, y desconfían de todo el mundo. Y cuestionan a los pastores, a los lideres, desconfían de la prosperidad de los pastores, etc.
El pastor Bernardo me decía que hay mucha gente que quiere verte bien, todos te quieren y quieren verte bien, pero no quieren verte muuy bien. Pero eso no importa. Si hay gente que te quiere y disfruta de verte bendecido, gloria a Dios. Si hay gente que no está contenta con eso, “no calentarum, largus vivirium”.
No naciste para ser pobre, ni para vivir enfermo.
Naciste para ser un triunfador, porque el triunfador vive dentro tuyo.
Naciste para ser prosperado en todas las cosas.
Ya no es mas tiempo de agradarle a nadie, ni ponerse mascaras para agradar a todos. Esto parte de la sanidad que Dios quiere hacer en tu alma.
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Es tiempo de que si te lastimaron en otros lugares, si te fallaron, lo dejes atrás. Estas en un ministerio que busca ganar miles y miles de personas, estas en una iglesia de avivamiento, de crecimiento, de expansión.
De toda la prosperidad que Dios traerá para tu vida, Dios quiere algo para el Reino. Pero solo eso lo vas a recibir por revelación. El hombre no te convence. Lo que te convence es la revelación del Espíritu Santo. Y Él va a traer revelación sobre tu vida, y serás prosperado. Prosperado en todo lo que hagas. |
Libro de César castets
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